|
Por esto los sentidos hay que cultivarlos, ya que nacen y mueren, atendiendo
a las necesidades que seamos capaces de someterlos.
Cuanto más cultivemos nuestros sentidos, aprendamos conocer y registrar
olores, sabores, sonidos, texturas etc., más y mejor serán todos y cada
unos de los registros de nuestra memoria.
A
nosotros, en Santa Rita Harinas, nos entusiasma nuestro trabajo, disfrutamos
cada momento, al saber que estamos colaborando con alguna persona que
esta friendo unos pescaditos, elaborando una tempura, haciendo una leche
frita, preparando unos crepés de txangurro, o cualquier otro plato,
ya que con nuestras harinas y preparados, somos capaces de ayudar en
la cocina, en definitiva, dar satisfacción a la persona que esta elaborando
y como no, al comensal que lo prueba, este es nuestro secreto y nuestro
empeño de cada día.
Afortunadamente,
los tiempos del plato a rebosar, con aquella dificultad de abandonar
la mesa, a punto de explotar, ignorando los consejos del médico y vanagloriándonos
de lo que hemos sido capaces de devorar han terminado. Ahora a todos
nos preocupa nuestra salud, somos mas críticos con lo que comemos y
apreciamos mas la calidad que la cantidad. Es por este motivo, que nos
hemos puesto manos a la obra, para elaborar productos, que hagan mas
sanas nuestras comidas.
Puede
parecer ingenuo, pero si Usted fríe unos pescados con nuestro preparado
para frituras, sus piezas estarán más crujientes, doradas, y nada aceitosas,
la harina de trigo, junto con una suave sémola de maíz y una harina
flor de maíz, están haciendo que esto sea así, no está empleando colorantes
ni conservantes, nuestro preparado para freír pescados, es el resultado
de una mezcla equilibradas de diferentes harinas y sémolas, tan natural
como la vida misma. |
Esto es solo el principio, ahora les vamos a detallar otros tantos preparados
y harinas que hacemos, siempre de la mano de profesionales de la hostelería
y la restauración, que nos ayudan y colaboran para ofrecerles productos
contrastados, de calidad que facilitan y mejoran la elaboración de todo
tipo de platos. A los sesenta y cinco años, falleció el Varón de Verulam,
era el año 1626, ya han pasado 377 años, pero sus pensamientos son exactamente
idénticos a los de hoy, "El que no aplique nuevos remedios, debe esperar
nuevos males, porque el tiempo es el máximo innovador."
|
¡La Innovación
es nuestro mejor
preparado!
|
 |